11 de abril: No son solo cuantos sino quienes

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Axel Callis, director área Análisis Electoral de Chile 21

De verdad no sabemos cuanta gente irá a votar el próximo 11 de abril, pues hasta el momento la participación fluctúa no solo por el interés de cada elección, sino también, como fue en el último plebiscito, de acuerdo con las condiciones sanitarias y de accesibilidad que se den en cada local y comuna.

Como veremos más adelante, el desafío de la próxima elección no es cuantitativa solamente, como lo fue en octubre último, sino que también cualitativa. Al parecer volverían los mayores que siempre votaban y no sabemos aún si los jóvenes del plebiscito volverán a votar por constituyentes.

Algunos antecedentes del padrón

Desde comienzos de los años 2000 se empezó a percibir tanto en los círculos de la política formal, como en los centros académicos, que el sistema de participación electoral que había debutado en 1988 específicamente el 5 de octubre con el plebiscito entre el Si y el No, ya no era representativo de toda la población y no reflejaba al conjunto de sectores sociodemográficos del país.

Durante los años 90’ y 2000, constantemente aquellos jóvenes que iban cumpliendo 18 años, en una proporción muy pequeña se inscribía en los registros electorales, llegando al extremo que antes del cambio del sistema “antiguo”[1] a uno voluntario, solo uno de cada diez jóvenes se inscribía en el padrón[2]. En aquella época la inscripción era voluntaria y el voto obligatorio.

Fue a partir del año 1997 cuando se constató por primera vez una disminución de la inscripción y un notable descenso de la votación válida, respecto a la población mayor de 18 años, llegando a los niveles más bajos desde el retorno de la democracia. 

Fue ya en el año 2001 cuando discutió explícitamente en la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento del Senado la revisión del voto obligatorio y otros aspectos electorales donde se concluyó que sería necesario modificar el párrafo segundo del inciso primero del artículo 15 de la Constitución. 

En esa ocasión, además de tener aportes de diversos informes externos, se resolvió desestimar la enmienda propuesta, dejando constancia en cuanto a la conveniencia de avanzar en la implementación del sistema automático de inscripción como un requisito previo para resolver sobre el principio de la voluntariedad del sufragio. Ese fue era el primer paso al sistema actual.

Como podemos apreciar en la siguiente Tabla N° 1, en la evolución de la proporción de mayores de 18 años total versus los mayores de 18 años habilitados para votar ha ido variando al alza.

Recordemos que solo a partir de 1949 se logró el voto para las mujeres y eso afectó bastante los registros de estas mujeres en los libros de inscripción. El salto se da a finales de los años 70’ cuando se rebaja la edad de votar de los 21 años a 18, llegando a cifras de representación cercanas al 80%. 

Tabla N°1

Mayores de 18 años según Censos e inscripción electoral

Servel, INE, Ministerio Interior en elaboración propia. 

(*) Debut inscripción automática y voto voluntario                   

(**) Censo abreviado 2017

Como observamos en la tabla anterior, cuando se abrieron las inscripciones electorales en 1987, casi el 90% de la población concurrió a registrase para votar en ese plebiscito. Pero de ahí en adelante la cifra mermó bastante y se retoma al alza del 100% solo el año 2012, con la inscripción automática. Finalmente, las cifras no cuadran a partir de la publicación de los primeros resultados del censo en marzo de 2018, y los registrados en el padrón superan en casi un millón a los censados de 18 años hacia arriba. Este descuadre se da esencialmente por chilenos en el extranjero inscritos en el Servel (pasivamente) y otras situaciones derivadas del Registro Civil (la base del padrón electoral).

Plebiscito 2020

Aunque aún no hay estimaciones oficiales sobre él quienes votaron en octubre pasado en el Plebiscito constituyente, si podemos obtener algunas señales.

En esta línea, y como vemos en la tabla siguiente N° 2, la participación fue en términos únicos la más alta desde 1988, pero no más alta que las elecciones de 2017 juntas.

De las 6.697.462 personas que votaron en 1ª vuelta el 2017, hay 1.044.827 de personas que no votó en segunda vuelta y de los 7.028.781 de personas que votó en segunda vuelta, 1.378.336 no votó en primera vuelta. En otras palabras, sólo 5.629.332 de personas sufragó en ambas elecciones.

Tabla N°2

Diferencias de votaciones por elección 2017 y 2020

No vuelven en 2a vuelta 2017Nuevos electores 2ª vuelta 2017Votan en ambas vueltasTotal, ambas vueltas 2017Plebiscito 2020
1.044.8271.378.3365.629.3328.052.4957.569.082

 Servel, en elaboración propia.

Como vemos, el 2017 se produjo un verdadero cambio de electores ente ambas vueltas, de más de un millón, cifra que fue clave en el triunfo de Sebastian Piñera, pues las comunas que más aumentaron su votación son aquellas de mejores indicadores socioeconómicos y de las regiones de la Araucanía y Biobío.

Pero para el Plebiscito 2020 cambió esa composición, y regionalmente se produjo en desplazamiento hacia comunas de menor participación el 2017.

Como vemos en la Gráfica N°1, la Región Metropolitana sube en promedio más de 5% con respecto al 2017, pero en las comunas populares, de mayor tamaño y más vulnerables, esta cifra alcanza los dos dígitos.

Gráfica N°1:

Participación electoral Plebiscito 2020 por región

Servel, en elaboración propia.

Pero como observamos en la tabla N°3 siguiente, la composición de la población dio un giro y muchas comunas con bajísimas participaciones tanto de elecciones municipales como presidenciales, dan un salto y logran elevar sus votaciones.

Tabla N°3

Diferencias de votaciones por elección 2017 y 2020 TOP 10 Comunas grandes RM

 PadrónVotación 2020% ParticipaciónVotación 2017 1ª vuelta% ParticipaciónDif. %NSE Comunal
PUENTE ALTO398.965227.72757,1%163.37741,0%16,1%D-E
MAIPU389.595242.17362,2%192.08549,3%12,9%C3-D
SANTIAGO337.288149.12644,2%129.69038,5%5,8%C3
LA FLORIDA307.743181.12458,9%156.15850,7%8,1%C3-D
LAS CONDES267.875165.77761,9%156.11258,3%3,6%ABC1-C2
SAN BERNARDO228.270119.21552,2%94.42741,4%10,9%C3-D
ÑUÑOA195.466124.87163,9%113.04457,8%6,1%C2
PEÑALOLEN192.235114.47459,5%91.59347,6%11,9%C2-C3-D
PROVIDENCIA169.75791.44253,9%89.85152,9%0,9%C2
PUDAHUEL168.41899.30059,0%76.01845,1%13,8%D-E

Servel e INE, en elaboración propia.

Como observamos en la tabla anterior, los cambios en las comunas de mayor nivel socioeconómico no fueron tan significativos como en las más populares y grandes demográficamente. Lo cual adiciona la principal interrogante de cara a las elecciones de abril, ¿votarán esos sectores populares como lo hicieron para el plebiscito?

En la gráfica N°2 de más delante, podemos visualizar las diferencias de edades entre las elecciones de 2017 y 2020, en términos de algunos tramos claves. En este caso, los más jóvenes y los más viejos en el padrón de inscritos.

Gráfica N°2

Participación electoral 1ª vuelta 2017 y Plebiscito 2020 en tramos claves de edad


            Servel, en elaboración propia.

En la tabla precedente, nos encontramos con las diferencias significativas y que podrían explicar el impacto del Coronavirus en la población (cifras proyectas desde mesas) de mayores de 70 años. Lo cual también explica el “reemplazo” que hicieron los segmentos más jóvenes, en relación con que sube la participación para un evento único, sin afectar el total de electores a pesar de la ausencia de los de más edad. Los cual se podrá saber con los resultados exactos del Servel, pero donde todo apuntaría a que estos segmentos jóvenes provienen esencialmente de las comunas populares antes descritas con alzas en su participación relevantes.

Finalmente, y como siempre sucede, las expectativas de participación están muy altas, casi ninguna encuesta da números preocupantes, no obstante tener en este mes de marzo, indicadores de contagios bastante altos o semejantes a los de la primera ola de junio de 2019, lo cual podría afectar como ocurrió en octubre pasado con las poblaciones de más edad.

Una alta participación, arriba de los 7,5 millones, afectará sin duda a aquellas candidaturas que provienen del 2016 o antes, año en que fueron menos de 5 millones a votar por alcaldes y concejales, y que tal vez entregue un fuerte apoyo a sectores nuevos, independientes o emergentes, que debutaran en estas cuatro elecciones de abril, donde la palabra incertidumbre del “quienes” es más fuerte que la incógnita del “cuantos”.


[1] Denominación corriente del sistema de inscripción voluntaria y voto obligatorio que operó entre 1987 y 2009.

[2] inscripción automática y voto voluntario ¿Una realidad próxima? Ricardo Wilhelm www.electoral.cl 2011.