Obstinadamente un grupo de intelectuales y dirigentes políticos latinoamericanos venimos reuniéndonos desde 1996. Comenzamos a tientas sin tener un objetivo preciso. Nos animaba una intuición común: la disconformidad con los senderos conocidos y la necesidad de encontrar un nuevo camino para nuestra atribulada América Latina. Algunos de los primeros participantes y si se quiere cómplices como Marco Aurelio García o Dante Caputo ya no están entre nosotros. Nos han hecho falta. Del grupo inicial sobrevivimos algunos, la mayoría protagonistas o testigos de primera línea de un pedazo significativo de la contradictoria historia latinoamericana de las tres últimas décadas. Más allá de las incertezas que nos aquejan, disponemos a estas alturas, como grupo, de unas capacidades difíciles de encontrar: poder pensar el futuro teniendo conciencia de las múltiples restricciones que se oponen a los proyectos de cambios profundos. No necesitamos que nos las cuenten; las hemos vivido en carne propia. Que se sepa, no existe otro proyecto o grupo latinoamericano que pueda exhibir tanta continuidad en su empeño en un período por lo demás tan agitado y confuso.
ALTERNATIVA LATINOAMERICANA HACIA LA CONSTRUCCIÓN DE ESTADOS DE BIENESTAR SOCIAL EN LAS AMERICAS
06
Mar